10 actitudes para
atraer la armonía a nuestra vida
Cuando estamos
atravesando por momentos difíciles, ya sea una crisis familiar, situaciones
económicas o enfermedades, buscamos ayuda para remediar nuestros males, sin
embargo pocas veces nos preguntamos que estamos haciendo nosotros mismos para
mejorar esta situación o para atraer a mi vida determinada circunstancia.
La mayoría de
nuestros actos son inconscientes, ya que nos perdemos en la rutina diaria de un
hacer, sentir y pensar, sin embargo para atraer lo que verdaderamente queremos
en la vida debemos estar muy aténtenos a los pequeños detalles y empezar a
cambiar los hábitos diarios para sentirnos mejor, algunos los hábitos
saludables que nos conectarán automáticamente con la armonía y la abundancia de
la vida son las siguientes:
1 – Haz el bien.
Más
allá del valor intrínseco de tenderle una mano al prójimo, hoy se sabe que
ayudar a otro es la mejor forma de ayudarse a sí mismo. Esto incluye a
familiares, amigos y también a extraños. Hoy por ti, mañana por mí. “Yo
creo que la solidaridad es horizontal, de intercambio, de beneficio mutuo. Ser
solidario es encontrarse con otro y es una experiencia horizontal: aún en su
aparente "miseria", aún en su necesidad, en su carencia, el otro me
devuelve algo. Siempre recibimos al dar.
2 - Vive el momento
presente.
No hagas la lista de las cosas que vas a hacer mañana mientras
juegas con tus hijos. Dedica el 100% de tu ser a lo que estás haciendo ahora,
en todo sentido. Cuando charlas con tu mamá, disfruta ese momento. Cuando estás
trabajando en el informe que tienes que entregarle a tu jefe, focalízate en eso
y apaga tu celular. Céntrate en el ahora.
3 - Decide ser feliz
y piensa positivamente
“Ser feliz es una decisión”, dice “Esto parece indicar que la
felicidad no dependería de las cosas que nos pasan, sino más bien de la actitud
con la cual enfrentamos lo que nos ocurre. La felicidad para muchos es algo que
se anhela, que se busca, sin tener en cuenta que, ‘es justo lo que ocurre
mientras uno está haciendo otros planes’”. Creemos que la felicidad está ligada
a la sensación de ser feliz. Pero la felicidad es también una manera de ver las
cosas y, por lo tanto, es el resultado de nuestros pensamientos: nosotras
podemos elegir -de manera consciente- nuestra forma de pensar y enfrentarnos a
los hechos.
4 - Saborea las
pequeñas alegrías.
Presta atención a los pequeños momentos de felicidad que
encuentres cada día. Utiliza todos tus sentidos para apreciar esos regalos de
la vida: la sonrisa de tu bebé, la brisa en tu cara, el olorcito a café y
tostadas de la mañana… Busca el tuyo. Dedícate a hacer cosas que te gustan y
que te hacen sentir bien. Salí a comer con amigas, experimenta una clase de un
baile que no sepas, busca la última película de humor que no hayas visto.
Incorpora momentos de ocio a tu vida, cualquiera que te haga reír.
5 - ¡Deja de pensar
todo!
No le des mil vueltas a un asunto que te angustia. Está bien
reflexionar sobre algo, pero que pienses una y otra vez sobre lo mismo no te
ayudará a resolverlo. Salí a dar una vuelta, distráete, córrete del problema.
Cuando vuelvas a él, tendrás la cabeza más fresca para encontrar una solución.
6 – Muévete y Come en
forma saludable.
“La actividad física es un componente básico para alcanzar y
mantener una salud adecuada”, explica el doctor Diego Iglesias, cardiólogo
especialista en medicina del deporte y docente universitario. ¿No te pasa que
cada vez que, aunque no tenías ganas de ir, cada vez que salís del gimnasio te
vas recargada de energía, buena onda? También te pones en otra sintonía por un
rato y despejas la cabeza.
Una alimentación equilibrada, hecha a conciencia, es la clave para
mantener la salud. Será importante, entonces, que revises tus hábitos
alimenticios, y ver si es conveniente que corrijas alguno.
7 - Cultiva tu lado
espiritual.
“No hay que ser rarito con olor a sahumerio para ser espiritual”,
“Se puede ser ‘normal’ y, al mismo tiempo, espiritual”. Sólo hace falta
escuchar al corazón un poco más que a la razón, ya que el corazón está pidiendo
a gritos que es cambiar hacia esa resonancia amorosa que pide el alma.
8 - Pide permiso, dí
por favor y gracias.
La amabilidad hacia los demás nos hace sentir mejor como
individuos y nos permite reconocer al otro. Siendo amables es posible reducir
los niveles de estrés y desánimo que se vive.
9 - Cultiva tus
vínculos.
Pasa tiempo con tu familia y amigos. Invierte tiempo y energía en
las relaciones que te importan. Ve a comer con tus padres, escríbele a esa
persona que te importa, o que apenas estas conociendo date la oportunidad de
abrir tu corazón. Tomate el tiempo para estar con tus seres queridos.
10 - Llega temprano.
No vivas corriendo. ¿No crees que será menos estresante llegar a
tiempo que estar sufriendo todo el viaje para ver cuán tarde llegas a esa cita
de trabajo o al encuentro con el chico que te gusta? Intenta programar tus
actividades y reuniones en forma realista, de manera tal que puedas llegar de
un lado a otro con tranquilidad. Esto reducirá grandemente el estrés en tu vida
